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Todas las canciones hablan de ti

Un chico llamado Ricard estaba en su habitación escuchando la radio. Acabó una canción y comenzó a sonar otra que trataba sobre una chica. Escuchando ésta canción Ricard sólo podía pensar en esa chica que le gustaba tanto. Él pensaba en ella cada vez que sonaba una canción en la radio cuyo tema giraba en torno al amor, y la verdad, la gran mayoría de canciones tratan sobre dicho tema. Se ponía a imaginar la historia que contaba la canción junto a la chica que deseaba. Era inevitable, cada vez que escuchaba una canción de amor, se le venía esa chica a la cabeza.

Pasaron los días, y por fortuna para Ricard, la chica le concedió una cita. Él estaba súper contento y decidió que su primera cita sería de película. Fue a recogerla y le llevó un ramo de flores, después la invitó a cenar, y por último, se fueron a un lugar apartado en donde mirar las estrellas. Estando sobre una manta y mientras miraban las estrellas puso música de fondo y empezó a sonar una canción de amor. Esa canción que nunca olvidaría. Fue entonces cuando se besaron.

Siguieron pasando los días y todo marchaba bien, hasta que un día tuvieron una discusión y ella decidió que no quería verlo durante un tiempo. Ricard desolado, intento de todas las formas posibles hablar con ella y volver a verla para solucionar las cosas. En ese tiempo que estuvo separado de ella, ponía la radio para intentar dejar de pensar en ella durante algunos minutos, pero era imposible. Cuando ponía la radio lo único que podía escuchar eran canciones de desamor, canciones de ruptura, canciones que describían la situación que Ricard estaba pasando. No podía de dejar de pensar en ella.

Finalmente, las cosas se solucionaron y Ricard volvió con su novia. Estaba tan contento que empezó a escribirle una canción a su chica, y cuando la acabó, le gustó tanto como le había quedado, que decidió grabarla en un disco y enviarla a la emisora de radio local para que la pusieran y dedicársela a su novia.

Fue entonces, un miércoles por la tarde, cuando quedó con su novia y, mientras hablaban, Ricard puso la radio y comenzó a sonar la canción que había escrito para ella. Ella se llevó una gran sorpresa y le encantó lo que escuchó. Ricard no pudo elegir mejor nombre para aquella canción que el de “todas las canciones hablan de ti”.


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