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Boli prestado, boli perdido

Desde niño no me gustaba prestar mis cosas porque cuando se las dejaba a alguien me las devolvían en mal estado. Por ejemplo, me pedían un lápiz en la escuela y cuando me lo devolvían ya estaba super gastado, de todas las veces que le habían hecho punta antes de devolvérmelo.

Me fui haciendo mayor y en el instituto me pedían cosas y las prestaba, aunque pocas veces me las devolvían como yo las presté. Una vez me pidieron un DVD de un documental y aunque insistí mucho en que me lo devolvieran nunca lo hicieron. Más tarde, también en el instituto, me pidieron unos libros para un año, y adivinar que pasó, no sólo tardaron 2 años en devolvérmelos sino que además me los devolvieron en un estado lamentable.

Por último ya en la universidad, se cumple una regla como si fuese una norma, cada vez que dejo un bolígrafo la persona a la que se lo he dejado se lo lleva.

Después de todo esto y mucha otras cosas, ¿cómo pretenden que preste mis cosas? A partir de ahora, cada vez que me digan préstame esto, me buscaré una escusa para no dejarlo. Porque no puedo decir directamente no te lo dejo, y eso que tengo motivos para decirlo. Lo que me ha quedado claro es que algunas personas confunden el verbo prestar con el de dar.

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