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La sonrisa de Elisa

Cada mañana que me levanto a tu lado lo primero que miro es tu cara, cuando más me gusta es cuando estás sonriendo. Tu sonrisa fue en lo primero que me fijé la primera vez que te vi. Y ahora cada mañana es lo que quiero ver al despertar. Esa sonrisa que tienes me encanta.

Como decía William Shakespeare: "Es más fácil obtener lo que se desea con una sonrisa que con la punta de la espada". Sin duda tenía razón, porque tú con una sonrisa consigues sacar lo mejor de mí, captas toda mi atención y te doy lo que quieras para que cada vez que te mire me vuelvas a sonreír.

El problema está en que no siempre puedo hacerte sonreír porque mi estado de ánimo no me lo permite, así que lo único que te pido, Elisa, es que en esos días seas tú la que con tu sonrisa y apoyo me hagas feliz.


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